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El INS gana financiamiento de Concytec para el desarrollo de método de diagnóstico rápido de la TBC MDR

El INS gana financiamiento de Concytec para el desarrollo de método de diagnóstico rápido de la TBC MDR.

Sudores nocturnos, pérdida súbita de peso, fiebre. Con el paso de los días, se suman dolores de pecho, tos persistente, con sangre. El cuadro configura una tuberculosis arquetípica. La administración de antibióticos es casi una receta de manual. Pero el tratamiento es largo y la inconstancia de los pacientes, frecuente. A poco de un aparente retroceso, el mal reaparece y esta vez los antibióticos administrados no surten efecto. La bacteria ha mutado hacia algo más duro.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2017 se contabilizaron a nivel global alrededor de 490,000 casos de tuberculosis multidrogo resistente (TB-MDR). Se trata de una mutación del patógeno especialmente resistente a la rifampicina y a la isoniacida, dos de los antibióticos más poderosos y ampliamente usados contra la tuberculosis a nivel mundial.

Al tratarse de una enfermedad infectocontagiosa, de fácil transmisión, las pobres condiciones sanitarias y habitacionales en economías en desarrollo son escenarios favorables para que la bacteria prospere. El Perú, aún según la OMS, ha alcanzado en 2016 una tasa de 11 casos por cada 100 mil habitantes. Aunque estamos muy por debajo de la cifra en países de Europa Este, como Kirguistán (80), superamos el promedio global (8.1) y dejamos muy detrás a la cifra para el continente americano (apenas 1.2).

Al tratarse de un mal que cobra cerca de 250 mil vidas anualmente en todo el mundo, cuyo tratamiento puede durar entre 12 a 36 meses, con esperanzas de éxito variables a partir del 50%, dependiendo del cuadro, no sorprende que el desarrollo de un método rápido y eficaz de diagnóstico urja para mantener este mal a raya.

Oscar Escalante, biólogo investigador del Instituto Nacional de Salud (INS) señala que en el Perú, los métodos de diagnóstico más empleados son el de sonda lineal Genotype y el de susceptibilidad a drogas mediante observación microscópica (MODS). En general, estos métodos de diagnóstico requieren al menos cinco días de periodo de incubación y, además, que la muestra sea enviada para su procesamiento en laboratorios especializados, con lo que el plazo para la entrega del diagnóstico se extiende aún más.

Más allá del aspecto letal de esta enfermedad, la urgencia por tener resultados clínicos in situ y de forma inmediata viene por la necesidad de prevenir el contagio y que el mal se disperse de determinada comunidad.

Precisamente desde el INS, y a fin de que el Perú cuente con un método inmediato de descarte, ha sido desarrollado el proyecto “Pruebas Moleculares en Punto de Atención para Enfermedades de Impacto en Salud Pública en el Perú (TB MDR, Dengue, Zika y Chikungunya): Desarrollo de un Sistema Práctico de Extracción y Amplificación de Ácidos Nucleicos”.

Como anuncia el título, el método consiste en una evaluación a nivel molecular hecha en el mismo centro de salud donde se atiende a un paciente, a partir de una muestra cosechada de ácidos nucleicos, moléculas acídicas presentes en el núcleo celular. Los resultados son arrojados el mismo día de la toma de la muestra.

Esta iniciativa del INS ha resultado ganadora en la convocatoria Proyectos de Investigación Aplicada y Desarrollo Tecnológico 2018, del Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec), desarrollada en convenio con el Banco Mundial (BM). La convocatoria acaba de premiar a 180 proyectos, provenientes de 19 regiones del país, con financiamiento para su desarrollo. Los montos van desde los S/ 63 mil hasta los S/ 500 mil por proyecto, sumando un desembolso total de más de S/ 54.7 millones.

“El proyecto surge de una necesidad en todo el país. Actualmente, todo el diagnóstico está centralizado en los grandes laboratorios de referencia regional, que incluso muchas regiones no poseen. Buscamos acercarnos al primer nivel de atención, en los puntos de atención a donde el paciente llegue, sea la posta o centro de salud, así sea de primer nivel. Queremos que en el primer momento le digan al paciente qué tiene”, señala Escalante, quien lidera el equipo de investigadores detrás del proyecto.

La extracción de material genético se logra gracias a procesos isotérmicos, que permiten aumentar la muestra del material a ser estudiado. Esta tecnología se emplea a nivel mundial hace más de una década; sin embargo, su uso para el diagnóstico de la TBC MDR y el zika, dengue y chikungunya aún no se ha adoptado en el país en vista de que otras pruebas han demostrado niveles más altos de sensibilidad. La iniciativa del INS aún tiene pendiente ponderar precisamente sus niveles de sensibilidad. Escalante explica que para que la prueba alcance los mínimos requeridos, “vamos a secuenciar todas las cepas del TBC, zika, dengue y chikungunya que ternemos en el Perú y a ello le vamos a sumar secuencias de cepas de otros países, para así desarrollar tests más apropiados para cada caso. Asimismo, vamos a emplear un sistema de extracción que va a capturar de manera consistente el material genético y que permitirá un inicio de reacción adecuado para tener una buena reacción, que permita un diagnóstico fiable.”

El avance de la TBC MDR en el paciente, y la posibilidad de curarla definitivamente, dependerá —según explica el investigador— del estilo de vida del individuo. El consumo de drogas y habitar en ambientes insalubres son factores de riesgo, por lo que la población carcelaria es un objetivo de las políticas de control del mal. “Las cárceles reciben programas de atención continua pero el seguimiento no puede ser tan continuo por los métodos poco rápidos e ineficaces”, explica.

El financiamiento del Concytec será clave para el desarrollo del proyecto y la masificación de su uso, a fin de desterrar esta feroz mutación del bacilo del TBC del suelo peruano. Tras cotejar los niveles apropiados de sensibilidad, Escalante espera que el kit para la detección de los diversos tipos de los referidos males llegue a costar alrededor de S/ 20, a fin de que pueda ser distribuido a la mayor cantidad de centros de salud en el país.